Invertir Un Premio

Ganar dinero, procedente de un juego, siempre es una alegría. Pero, posteriormente, debes pensar bien cómo gestionar esa cantidad. 

¿Puedo arruinarme con un premio?

Los gastos impulsivos iniciales son los que acarrean mayores consecuencias negativas: coches de lujo, viviendas con un coste elevado de mantenimiento, …

No gestionar correctamente un capital es sinónimo de pérdidas. Es una situación habitual en personas que poseen una gran fortuna: artistas, deportistas…

En la medida de lo posible, es importante que conserves tu anonimato. 

Preguntas constantes

Es normal que al recibir un premio puedas hacerte las siguientes preguntas:

·         ¿Puedo dejar mi trabajo definitivamente?

·         ¿invierto el capital y vivo de la renta?

·         ¿Puedo estar un periodo de tiempo sin trabajar?

Es importante que les busques una respuesta acertada. Yo te aconsejo que te apoyes en un consultor financiero para resolver tus dudas.

El primer paso: los impuestos en la Lotería

Dependiendo del país en el que residas, deberás pagar o no un impuesto a la Administración Pública. Estos son algunos de los ejemplos, alrededor del mundo:

Estados Unidos retiene, dependiendo del estado. Si eres residente o ciudadano estadounidense, el gobierno obtiene un 25%. Si eres extranjero y has comprado un boleto en EEUU, deberás abonar el 30%. En el caso de México, dependerá del estado y la cantidad ganada.

En España y Portugal, el impuesto es un 20% del premio. En Italia, existen cinco clases de impuestos y la Administración adquiere el 12% del premio. Suiza es de los países con el porcentaje más elevado: el 35%.

Otros países como Nueva Zelanda, Australia, Canadá o Sudáfrica no tributan la Lotería.

Los porcentajes anteriores pueden variar si el premio procede de otros juegos, como por ejemplo un concurso televisivo, apuestas deportivas, etc.

Consejos para invertir un premio

El asesor financiero constituirá la planificación de las inversiones y los objetivos de beneficios.

Es importante que no inviertas toda la cantidad de golpe. Es un riesgo. Es mejor en periodos espaciados y con pequeñas porciones de capital. Recuerda, no inviertas en inmuebles o productos que tengan un elevado mantenimiento.

Si tienes deudas, un buen primer paso es saldarlas.

En el caso de los inmuebles, ten en cuenta que estos pueden perder valor y no otorgan liquidez, de forma inmediata. Comprar un inmueble, y posteriormente alquilarlo, no es mala opción.

Otra alternativa es invertir en un fondo de pensiones. El beneficio es la ‘tranquilidad’ del futuro. Por su parte, el inconveniente es que este quedará ‘congelado’ hasta la jubilación.

Los fondos de inversión otorgan una rentabilidad elevada, equivalente al riesgo. En este caso, el papel del asesor financiero es fundamental. Son necesarios conocimientos sobre economía y finanzas. Tienes variedad donde elegir: fondos de renta fija, fondos monetarios, fondos de renta variable, …

Otra opción frecuente es la de invertir en un negocio. Por último, y menos común: la inversión solidaria. Ayudar a organizaciones. Estas donaciones pueden desgravar.

Conclusiones

Son muchos los casos en los que los afortunados acaban perdiendo el dinero por no saber gestionarlo bien desde un principio. Los consejos anteriores son también prácticos si recibes una herencia o dinero imprevisto.